Ensenada: un pueblo costero de bellezas simples e historias

///Ensenada: un pueblo costero de bellezas simples e historias

Ensenada: un pueblo costero de bellezas simples e historias

Por Gisela Dello Russo.

Salir de la escuela y que tu camino obligado de regreso  sea por la costa del Rio más ancho del mundo, es una experiencia que de niño no podrás darle la magnitud que representa. A dos cuadras del Rio de la Plata, Punta Lara, Ensenada, Provincia de Buenos Aires, donde vivo hace dos años, es un lugar que acentúa una premisa que tengo en la vida, encontrar lo bueno, lo lindo. La fealdad es tan fácil, estamos tan acostumbrados a su protagonismo, que parece el único actor famoso de las historias.

¿Qué solemos disfrutar a los que nos gusta viajar? Muchas cosas sin dudas, pero particularmente creo que es descubrir, conocer, que nos estalle el pecho de placer al sentir el aire, la vista en el horizonte, las texturas nuevas o las que nos traen recuerdos. Este lugar genera eso, te invita a ser turista en tu propio barrio. Que las vivencias cotidianas en contacto con la naturaleza sean un paseo constante.

Que la salida de la escuela algo molesto para muchos, transporte público, polución, embotellamientos, distancias, cansancio, se cambie por las zapatillas con arena, los  juegos entre los juncos, los sauces, los ceibos nativos, los barcos en el horizonte y los pescadores (que te generan la duda si es por deporte o por necesidad).

Hacer las compras es una experiencia que jamás pensé que se podría disfrutar, acostumbrada a la ciudad. Entras, notas calma,  existen las palabras: «Buen día», «Gracias», «Permiso», «Perdón»; y cuando estás en la cola para abonar, momento que suele ser tedioso, miras por el ventanal y ves el Río!!

Esta zona tiene identidad, arraigo, lucha. Por lo que leí, ya en  1580 aparece la denominación “Ensenada”. Cuando quiero algo del centro, las 4 o 5 cuadras más comerciales, cerca de la plaza principal, paso por el ingreso al Fuerte Barragán, escenario del desembarco de la Segunda Invasión inglesa en 1807. Actualmente convertido en un Museo, compartiendo predio con el de Museo Héroes de Malvinas.

En un paseo de domingo que fui a hacer las visitas, a unos metros de estas construcciones, encontré  una señalización oculta en la vegetación, indicando el  inicio a la  antigua traza de ferrocarril “La Boca- Ensenada”. Le debo una foto!

En 1810 se habilita el Puerto, se crea el saladero (quizás el primero de la nación). Mas tarde se funda el Astillero Rio Santiago, donde se construyó la Fragata Libertad. Se encuentran además, la Base, la Escuela, el Liceo y el Hospital Naval. Transitando por un camino asfaltado y un puente que supo ser levadizo.

Tengo pendiente la visita a la Fábrica de Sombreros, que en los años 30 producía sombreros de castor y lana de alta calidad para el país y el exterior. Sigue funcionando. Y para mi, la otra joya preciosa es la «Reserva Natural Integral de Selva Marginal de Punta Lara»,  la más austral del mundo. Que ya podremos volver a visitarla.

De cara al río, sobre el camino costero, quedan los vestigios del palacio reinaugurado por Francisco Piria, uruguayo, que lo adquiere a principios del 1900 con el propósito de crear un balneario como el que realiza en las costas de su país, llamado Piriápolis.  Venden el lote vecino, quién pudiera comprar esa tierra con tantas historias.

Constante fueron los intentos de generar una villa turística en esta zona a través loteos y promocionando sus playas, grandes eventos culturales,  organizaciones deportivas, actividades recreativas programadas.

Nunca ha tomado la magnitud que se intentó lograr y lo agradezco. Lo rústico, lo natural, lo áspero, lo ingrato hasta en un punto de este lugar hace que la magia de los que nos gusta enfrentarnos con lo puro se mantenga casi intacta, que los niños con sus guardapolvos, fuera de la época de pandemia, vuelvan a hacer la amalgama entre el aprendizaje formal y no formal, para que se impregnen naturalmente del valor de disfrutar y cuidar el medio ambiente.

Ejercitemos el ser turista en nuestro propio barrio, tomemos este tiempo como una oportunidad de leer, aprender, conocer y proyectar. Si es tiempo de estar agachados, que sea para prontamente dar el mejor de nuestro salto.

Podes mandar tu historia, relato o noticia a proyectopulperiaong@gmail.com

 

Por | 2020-10-05T10:43:04+00:00 octubre 5th, 2020|CULTURA|0 Comentario

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