Romina Somi, una nueva generación de mujeres rurales

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Romina Somi, una nueva generación de mujeres rurales

Por Leandro Vesco / Fotos: Julieta Bugna

“Antes era imposible pensar que una mujer pudiera ir a una pulpería”, determina Romina Somi, de 45 años, a cargo del Almacén Cuatro Esquinas, en la ruta 74, camino a Tandil. A un costado del camino, es una parada obligada de camioneros y viajeros, y en estos últimos años, se ha convertido en un atractivo turístico para aquellos que buscan tranquilidad y buena gastronomía. “Las mujeres sumamos mucho a estos espacios, venimos a cumplir un rol más de anfitriona, de estar en los detalles, de estar en la atención”, reconoce al tratar de explicar las razones por las cuales los emprendimientos donde las mujeres ocupan roles protagónicos tienen cada vez más éxito.

El Almacén Cuatro Esquinas está en la encrucijada de caminos rurales en la campiña tandilense, en la entrada a Azucena, un pueblo de 200 habitantes, el paisaje es encantador. Es un lugar con mucha historia. Aquí fusionan la dinámica propia que tiene cualquier almacén de ramos generales con la actividad tambera, Fabian Bugna, esposo de Romina, de 49 años, produce quesos de oveja en un tambo que está a un costado del almacén. La familia tiene su hogar aquí, y es la base de este espacio en donde la mirada femenina está presente en cada rincón.

“El rol de la mujer, cuando mi padre lo atendía, era detrás del mostrador. En la cocina, actividades donde no tenía protagonismo, eso se ha modificado”, reconoce Romina. Su padre lo atendió hasta 2013. El almacén tiene cerca de 100 años. Por problemas de salud, debió irse para Tandil y allí se planteó la posibilidad de cerrar o alquilar. “Pesó más la parte emotiva, decidimos seguir con el legado familiar y también sumar nuestros quesos”, afirma. La familia creció entorno a las estanterías, las picadas y los clientes fieles que comenzaron a visitar con devoción monástica el mostrador y sus mesas para asegurarse una porción de queso de oveja o un sándwich de jamón crudo y queso que es reconocido como el mejor de la provincia por los viajeros y aventureros de las rutas solitarias.

“Cuando compramos el lugar, fue un trabajo en equipo para acomodarlo. Limpiarlo, pintarlo, reacondicionarlo, fue todo un trabajo en familia. Nuestros hijos se criaron acá”, comenta Romina. Tienen dos hijos, Julieta y Nicolás. “Vivimos en el mismo lugar que trabajamos, fue importante criar los chicos y mantenerlos cerquita de mi trabajo, en el almacén. Eso me motivó de hacernos cargo de este lugar”, agrega.

“Ser madre y estar el frente de un almacén de campo, fue un desafío, no tenía experiencia laboral fuera de casa, más que estar cuidando mis hijos. No sólo significó un aporte económico para la familia, sino que además, me siento realizada personalmente. Lo siento como una experiencia transformadora”, cuenta Romina, quien representa una nueva generación de mujer rural que está no sólo está a cargo de responsabilidades laborales, sino que no deja de ocuparse del rol familiar. Tandil, en este sentido, es una tierra pionera. A pocos kilómetros está el Almacén Adela, en Fulton, atendido también por una mujer, sólo por nombrar otro caso en donde la presencia femenina determina el éxito de un emprendimiento.

La imagen de un viejo almacén tiene que modificarse al entrar al “Cuatro Esquinas”. Aquí no hay ese olor a abandono, humedad y olvido que suelen ser el blend que caracteriza a estos espacios. Sin perder nada de la mística pulpera, aquí se destacan el orden, la meticulosidad con la que se presentan los productos, la limpieza y el sentimiento de estar en el día en el que se inauguró el almacén. Está impecable. “Nuestros hijos se han criado acá, al almacén lo relacionamos mucho con esta vida familiar”, confiesa. El continuar con el legado familiar se materializa en la dedicación que se ha puesto en la decoración. Sentarse en una de sus mesas es también una oportunidad para contemplar un verdadero museo de elementos rurales, dispuestos en las paredes, pero también en el techo, toda una peculiaridad. “Mi padre le puso el corazón a todo esto y fui juntando todo lo que él dejó, viejas herramientas, fotos, llaves, monedas. Las paredes del almacén son un homenaje a él y a mi madre, que estuvieron tantos años acá, esta es nuestra historia”.

La magia y el encanto se completan con la gastronomía, Tandil es conocido por la calidad de sus productos, con el compromiso y el respeto con el que se los producen. La “tandilidad” se traslada en los platos que sirven lugares como el “Cuatro Esquinas”. El menú es importante, dedicado, se pueden hallar los verdaderos sabores a los elementos que componen una receta. Dos menúes fijos plantean dos recorridos gastronómicos: carne al horno de barro (bondiola y  vacío), con papas rústicas y ensalada de hojas verdes o pastas caseras y Raviolones con harina orgánica integral y remolacha, rellenos de ricota de oveja; queso manchego y espinaca, el postre, se ofrecen queso manchego y dulce, flan casero con leche de oveja y yogur griego con frutos rojos o panqueques con dulce de leche de oveja. Esta hipótesis idílica, se completa con los propios quesos ovinos y los chacinados de Posta Pampa, un emprendimiento familiar vecino en donde también otra mujer ocupa un rol protagónico y que basa su propuesta en hacer productos con recetas traídas por inmigrantes, en forma artesanal.

“El rol del hombre era muy importante y era el protagonista de las pulperías, pero esto está cambiando, la mujer se ocupa o se preocupa de que estos lugares permanezcan abiertos”, destaca Romina. A partir de ella, y de la propuesta genuina y cuidada que plantea el “Cuatro Esquinas”, no sólo continúa recibiendo a hombres de la ruta y del campo, ahora sumó a las mujeres, que han elegido el lugar como un espacio propio. “Las mujeres rurales queremos dedicarnos a los que nos gusta, buscamos emprendimientos donde podamos aportar, esto es parte de una movida mundial, donde la mujer busca su lugar, su espacio, poder desarrollarse, creo que todo esto viene de la mano”, concluye.

Almacén Cuatro Esquinas.

Por | 2020-03-08T15:02:33+00:00 marzo 8th, 2020|HISTORIAS, PORTADA|1 Comentario

One Comment

  1. Carlota Juarez marzo 8, 2020 at 8:14 pm - Reply

    Hermosa Romina!!! Emprendedora, guerrera, trabajadora , cómo cuando eras pequeña, qué energía tenían tu hermana y vos!! Excelentes personitas y muy respetuosos, quizás un poco tímidas!!! Y sus dibujos un placer, todavía tengo algunos, con unos ojos muy grandes Carlota Maestra de 1er, y 2do Grado Escuela 58 Tandil

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