El Balcón del Arroyo, el tambo de los quesos perfectos

///El Balcón del Arroyo, el tambo de los quesos perfectos

El Balcón del Arroyo, el tambo de los quesos perfectos

Quedan pocos tambos en nuestro país, y de estos, ninguno que tenga la propuesta de El Balcón del Arroyo. Acá se mezcla la docencia, el turismo, la gastronomía y la reafirmación de la identidad de la vida en el campo. La historia del tambo es una de lucha y convicción familiar. Liliana Oustry y Gerardo Bras son un matrimonio que querían tener su propio emprendimiento. En la búsqueda de un campo llegaron hasta el paraíso, es decir, el lugar donde están. Pero las cosas no fueron fáciles. “El campo estaba abandonado, hubo que reconectar la luz, era una tapera. Pero enseguida nos dimos cuenta que este era el lugar. Nos armamos de coraje y a capa y espada comenzamos a trabajar. En tres años lo dimos vuelta”, recuerda Liliana.

El Balcón del Arroyo está dentro de un entorno natural de gran belleza, recostado sobre la formación serrana de la Ventania, a orillas del Arroyo Sauce Chico, que baja hasta el valle con aguas frescas y cristalinas. Está en los límites del partido de Saavedra. Desde el tambo se ve la torre municipal de Tornquist, de Salamone, pero también se siente la paz, el canto de las aves, el silencio de nuestros pensamientos. Se pueden ver las vacas pastando en forma natural, sin apuros, también es posible caminar por la huerta. De aquí salen las verduras que luego se ofrecerán en el íntimo comedor con vista a todo este espectáculo natural.

La experiencia aquí es dejarse llevar por los sabores. Una vez reconocido el entorno, podemos ver el tambo y el proceso de elaboración del queso. Priman las manos, los ojos y la experiencia de Javier Melchior y Gerardo, maestros queseros que hacen queso en forma verdaderamente artesanal. Aman lo que tocan y se nota en el producto. La estrella de la producción es el Cuartirolo, el queso popular que durante décadas no pudo faltar en la mesa argentina. Acá se lo homenajea con una versión difícil de igualar. Cremoso, suave, con una textura que quiebra el tiempo, para devolvernos a nuestra infancia.

La línea –todo se puede comprar y probar luego en el comedor- se completa con Sardo, en sus distintos estados de maduración, Pategras, Gruyere y Criollo de campo, una variedad propia que corona cualquier picada. La oferta de aromas y texturas incluye quesos saborizados de tomate y albahaca, pimienta, provenzal, hierbas del campo, tomillo, malbec, cebolla de verdeo, ají con cebolla, orégano, y de postre.

El territorio tuvo una fuerte inmigración francesa, estos sabores y sus recetas no pueden faltar, hacen un queso al que denominan Franco Argentino. Una variedad que vuelve doblemente valioso al tambo es su versión de queso Tomé, con el que hacen el francés Aligot.

Una vez visitado el tambo, a los pocos metros se ubica el pequeño comedor, donde entran muy pocos elegidos. Con una vista al valle y a las sierras, se puede probar una recoleta pero importante carta de comidas hechas a la vista con los productos que podemos reconocer con la mirada y con todos los sentidos.

El menú es brillante, diferente y perfecto. Aligot con chorizo y hojas verdes. Bondiola o cuadril con papas a la francesa, depende la estación, se pueden pedir diferentes cortes de carne. La premisa excluyente es sentarse y esperar el plato principal disfrutando de una picada que no olvidaremos nunca, se destaca todas las variedades de quesos que produce el tambo, chacinados de la zona y verduras de la huerta. Cuando parece que nada puede mejorar, el próximo paso culmina en un postre con queso con dulce, frutas o membrillo con nuez.

El Balcón del Arroyo tiene el encanto de aquellos lugares a los que siempre queremos volver. Sus quesos, están hechos con magia, una poderosa magia que nos domina y que nos envuelve. Es en vano ofrecer resistencia.

Cómo llegar. Teléfonos de contacto: 2923-419868 / 2923658875

Por | 2019-10-09T22:24:49+00:00 octubre 9th, 2019|COMER-DORMIR EN PUEBLOS, COMUNIDAD|0 Comentario

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